Tardes

T

En estas tardes que se arrastran cuando nadie me llama por mi nombre

El reflejo de la sangre renuncia con gentileza su paternidad

Cada cual piensa lo que conviene a su cuerpo

Desaparezco

 

El aire que se lleva los apellidos descocidos

Y gateando avanza negando las palabras

El hombre desnudo que babea la alfombra

 

Sostiene su cintura con un alfiler

La piel en fragmentos se evapora

 

En estas tardes medrosas en las que no toca nadie a la puerta

Pienso en ti

Con los labios resecos y mordidos

Con la palabra arrastrada hasta el fondo de la garganta

Con mi nombre atorado en el olvido

 

Y no me llamas

Las sílabas cortadas y la imagen alguna vez posible

Sobrepuesta en otras fotografías

Recortaste cabezas, rostros

Escupiste sus costados y olvidaste los primeros juegos

 

En estas tardes desconocidas

La mujer se arrastra con la teta de fuera

Por la ventana

En estas tardes que dejo

Tu existencia intacta sobre la cuna

Me reconozco en lo ajeno

Y dejo mi piel en la cama del hotel

Mi rostro en el lavabo

Expiando

Su nombre

acerca del autor

Roberto Visantz

Roberto Visantz. Tepic, Nayarit (1985). Es licenciado en Letras Hispánicas por la UdeG. Es maestro en Estudios Filosóficos por la misma casa de estudios. Tiene publicados dos libros, Las humedades, (Editorial Limbo) y Las mil muertes absurdas o como escribir una novela (CECAN). Ha sido periodista para medios universitarios y editor de información, además de docente en diferentes niveles académicos.

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